El apoyo de los demás es esencial, pero aún lo es más el creer en uno mismo.
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domingo, 24 de octubre de 2010
Autismo infantil
La importancia de una identificación temprana del autismo
Al igual que con cualquier niño con necesidades especiales, una identificación temprana es esencial para permitir realizar cualquier tipo de intervención. En el caso del Autismo, ésta debe darse antes de que la desviación o el retraso de los patrones normales del desarrollo hayan progresado demasiado. La Dra. Junnifer Humphrie nos ayudará a identificarlas.
Posibles síntomas en la primera infancia:
De acuerdo con el estudio de Gillberg et al. es posible reconocer el Autismo en la primera infancia. Los síntomas más comunes recogidos en un estudio de 28 niños fueron peculiaridades en la mirada fija, audición y juego.
Mirada fija
La evitación del contacto ocular suele estar incluido como una característica de los niños con Autismo. Este rasgo es menos importante que la mirada fija. Muchos niños en la primera infancia no parecen mirar a las personas y muchos no miran a los ojos, pero en el bebé con Autismo la mirada tiende a ser corta y "de reojo".
Audición
Las peculiaridades en la audición parecen ser especialmente significativas. Muchos niños con Autismo han sido tomados por sordos en el primer periodo de sus vidas. De hecho, una minoría tienen pérdidas auditivas, aunque puede que no respondan a su nombre o aparentemente no se inmuten ante cambios auditivos en el entorno. Niños con autismo parece que incluso ignoran aquellos sonidos fuertes que podrían alarmar a la mayoría de los niños. Esto puede estar relacionado con una falta de interés por lo que les rodea. Podría deberse a anormalidades en la percepción, ya que niños con Autismo pueden parecer especialmente sensibles a ciertos sonidos. Por ejemplo, un niño con Autismo puede desarrollar una fascinación por sonidos particulares tales como los hechos por la rotación de un juguete, o responder al sonido de un caramelo mientras se desenvuelve desde una distancia considerable. Otros sonidos pueden ser la causa de extrema angustia, tales como la sirena de la policía o el ladrido de un perro.
Desarrollo social y juego
En niños pequeños, el juego y la actividad social están estrechamente relacionados y es en esta esfera del desarrollo donde los padres notan que su hijo es diferente. Los bebes con autismo pueden mostrar falta de interés en aquellos tipos de juegos con los que mas disfrutan los niños de corta edad, como los que implican una interacción social con los padres.
La falta de la actividad de compartir parece ser significativa. En el estudio de Frith y Soares, 13 de 173 respuestas de padres con hijos con autismo indican la ausencia de interés, no tomar parte en juegos de bebes y no querer compartir actividades. Estas señales no fueron mencionadas en el grupo control de los padres de niños con desarrollo normal.
De acuerdo con el estudio de Gillberg et al. es posible reconocer el Autismo en la primera infancia. Los síntomas más comunes recogidos en un estudio de 28 niños fueron peculiaridades en la mirada fija, audición y juego.
Mirada fija
La evitación del contacto ocular suele estar incluido como una característica de los niños con Autismo. Este rasgo es menos importante que la mirada fija. Muchos niños en la primera infancia no parecen mirar a las personas y muchos no miran a los ojos, pero en el bebé con Autismo la mirada tiende a ser corta y "de reojo".
Audición
Las peculiaridades en la audición parecen ser especialmente significativas. Muchos niños con Autismo han sido tomados por sordos en el primer periodo de sus vidas. De hecho, una minoría tienen pérdidas auditivas, aunque puede que no respondan a su nombre o aparentemente no se inmuten ante cambios auditivos en el entorno. Niños con autismo parece que incluso ignoran aquellos sonidos fuertes que podrían alarmar a la mayoría de los niños. Esto puede estar relacionado con una falta de interés por lo que les rodea. Podría deberse a anormalidades en la percepción, ya que niños con Autismo pueden parecer especialmente sensibles a ciertos sonidos. Por ejemplo, un niño con Autismo puede desarrollar una fascinación por sonidos particulares tales como los hechos por la rotación de un juguete, o responder al sonido de un caramelo mientras se desenvuelve desde una distancia considerable. Otros sonidos pueden ser la causa de extrema angustia, tales como la sirena de la policía o el ladrido de un perro.
Desarrollo social y juego
En niños pequeños, el juego y la actividad social están estrechamente relacionados y es en esta esfera del desarrollo donde los padres notan que su hijo es diferente. Los bebes con autismo pueden mostrar falta de interés en aquellos tipos de juegos con los que mas disfrutan los niños de corta edad, como los que implican una interacción social con los padres.
La falta de la actividad de compartir parece ser significativa. En el estudio de Frith y Soares, 13 de 173 respuestas de padres con hijos con autismo indican la ausencia de interés, no tomar parte en juegos de bebes y no querer compartir actividades. Estas señales no fueron mencionadas en el grupo control de los padres de niños con desarrollo normal.
Valoración
La unidad de desarrollo infantil es la mejor encargada de hacerlo debido a la variedad de disciplinas que son requeridas y a que una valoración en equipo ha resultado ser más preciso en los diagnósticos. La valoración cuando se sospecha de Autismo supone que los padres provean de un repaso al historial familiar, al embarazo, al comportamiento del niño y de los progresos en el desarrollo. Un examen físico es necesario para determinar cualquier condición médica subyacente que contribuye así a las desviaciones o retrasos en los progresos esperados del desarrollo.
La valoración del desarrollo incluye las habilidades de motricidad fina y gruesa, el lenguaje (receptivo, expresivo y la verbalización), percepción sensorial, desarrollo social y emocional y del juego. La calidad del desarrollo es una característica importante de la valoración, por lo tanto la forma en que las habilidades son usadas es tan importante como su presencia.
Lo ideal es que los niños sean observados en su ambiente normal, en la casa o en la guardería. Las escalas de clasificación pueden ser muy útiles como instrumentos de filtrado, pero no se consideran apropiadas como herramientas de diagnóstico.
Lo ideal es que los niños sean observados en su ambiente normal, en la casa o en la guardería. Las escalas de clasificación pueden ser muy útiles como instrumentos de filtrado, pero no se consideran apropiadas como herramientas de diagnóstico.
Es muy poco probable hacer un diagnóstico del Autismo con un examen básico, especialmente si el niño es muy pequeño. Una vigilancia del progreso y una valoración frecuente son esenciales para que sea posible hacerse una imagen completa.
Los bebés que parecen tener un desorden del desarrollo pueden recibir ayuda a sus necesidades particulares y controlar sus progresos. Los padres pueden ser apoyados y enseñados en cuales son las distintas formas específicas de ayudar a su hijo según cada esfera del desarrollo.
Aarón y Gittens recomendaron una temprana incorporación a la guardería o el jardín de infancia para dar al niño una valiosa experiencia social y oportunidades de aprendizaje, y hacer posible que las dificultades del niño sean más claras.
sábado, 23 de octubre de 2010
¿Mi niño tiene TDAH?
Hiperactivo, falta de atención y dificultad para concentrarse. La mayoría de los niños con TDAH tienen señas tanto de hiperactividad como de problemas de atención. Sin embargo, algunos niños tan solo pueden tener señas de falta de atención. Este tipo de problema se solía llamar trastorno por déficit de atención, TDA. El TDA ahora se cree que es una forma de TDAH.
Según la Academia Estadounidense de Médicos de Familia. algunas señales de comportamiento hiperactivo son las siguientes:
• Inquietud y agitación casi constantes
• No sentarse en el mismo asiento durante mucho tiempo
• Correr o treparse a la hora o en el lugar equivocado
• Hablar demasiado
• Jugar haciendo mucho ruido siempre
• Siempre se está moviendo
• Responde a preguntas en el colegio sin esperar su turno
• Colarse en la fila o ser incapaz de esperar su turno en actividades
• Interrumpir a los demás
¿Cómo puedo saber si mi niño tiene TDAH?
Podría ayudarle hacerse algunas preguntas acerca del comportamiento de su niño. Este panfleto provee una lista de algunas de las preguntas que usted y el médico de su niño pueden discutir. De hecho, si usted ha hablado con su médico acerca del comportamiento de su niño su médico puede ya haberle hecho algunas de estas preguntas.
¿Hace cuánto que su niño ha sido muy activo?
Los niños hiperactivos con TDAH han tenido problemas con comportamiento hiperactivo e impulsivo desde antes de la edad de siete años. Las madres de los niños con TDAH inclusive recuerdan que su bebé era muy activo cuando estaba en el útero. Además, los padres de los niños con TDAH con frecuencia los describen como niños que fueron muy quisquillosos y difíciles de callar cuando eran bebés.
Señas de una falta de atención:
• Dificultad para seguir instrucciones
• No parecen prestarle atención a los padres o a los profesores
• No son capaces de concentrarse en actividades
• Frecuentemente pierden las cosas que necesitan en la casa o para el colegio
• No son capaces de poner atención a los detalles
• Parecen ser desorganizados
• No son capaces de planear con anterioridad efectivamente
• Ser olvidadizos
• Parecen ser muy distraídos
¿El comportamiento de su niño es un problema en varios entornos diferentes?
El TDAH es menos probable si su niño solo muestra problemas de comportamiento en la casa pero no en otros lugares tales como el colegio o el supermercado. Los problemas relacionados con el TDAH con frecuencia empeoran donde hay mayor actividad y ruido. Los niños con TDAH muestran algunas de las señas de hiperactividad en varios entornos diferentes; por ejemplo, en el salón de clase, en el lugar de juego y en la casa mirando la televisión. Los niños con TDAH con frecuencia pueden enfocarse con las actividades rápidas de los dibujos animados y de los juegos de video. Pero a pesar de que sus ojos están en la pantalla, están inquietos con los brazos y las piernas.
Cuándo su niño se está comportando mal, ¿parece como si él o ella estuviera en "otro mundo"?
Los niños con TDAH no pueden controlar al menos algunos de sus comportamientos hiperactivos e impulsivos. Sospeche de TDAH si su niño parece estar "en otro mundo" y no le responde cuando el se está trepando o se está portando mal de algún modo. En cambio, los niños que se portan mal a propósito, con frecuencia miran a ver cómo están reaccionando los adultos a su mal comportamiento.
¿Usted está más enojado o más frustrado con su niño?
Algunas veces es normal que los padres se enojen con sus niños, especialmente cuando se portan mal a propósito. La hiperactividad de los niños con TDAH es irritante, pero los padres pueden sentir que su niño simplemente no —a diferencia de que no quiere— se puede estar quieto o callado.
¿Su niño puede completar actividades o su casa está llena de juegos y de proyectos que él no terminó? Los niños con TDAH con frecuencia pierden interés en una actividad en cinco minutos, o inclusive en menos. Pasan de una actividad a otra, y a otra y a otra. Usted le puede pedir a su niño muchas veces que recoja los juguetes pero él o ella ni siquiera es capaz de concentrarse lo suficiente para hacer eso.
¿El haber disciplinado a su niño le ha servido?
Los padres de los niños con TDAH usualmente lo han "intentado todo"; desde ignorar el mal comportamiento de sus niños, hasta darles "tiempo-fuera", hasta darles palmadas y nada parece estar funcionando.
¿Qué debo hacer si pienso que mi niño tiene TDAH?
Hable con el médico de su niño. Un diagnóstico de TDAH puede hacerse solamente obteniendo información acerca del comportamiento de su niño de varias personas que conocen a su niño. Su médico le hará preguntas y querrá obtener información de los maestros de su niño o de cualquier persona que esté familiarizada con el comportamiento de su niño.
Su médico también le hará exámenes de la vista y de la audición si es que estos no se le han hecho recientemente. Su médico también puede tener formas o listas para chequear que usted y el maestro de su niño pueden completar. Esto le ayudará a usted y a su médico a comparar el comportamiento de su niño con el de otros niños.
Puede ser difícil para su médico saber si su niño tiene TDAH. Por esta razón, es posible que su médico quiera que usted vea a alguien, por ejemplo a un psicólogo ó psicopedagogo especializado en ayudar a niños con problemas de comportamiento. Muchos niños con TDAH no son hiperactivos en el consultorio del médico.
• No sentarse en el mismo asiento durante mucho tiempo
• Correr o treparse a la hora o en el lugar equivocado
• Hablar demasiado
• Jugar haciendo mucho ruido siempre
• Siempre se está moviendo
• Responde a preguntas en el colegio sin esperar su turno
• Colarse en la fila o ser incapaz de esperar su turno en actividades
• Interrumpir a los demás
¿Cómo puedo saber si mi niño tiene TDAH?
Podría ayudarle hacerse algunas preguntas acerca del comportamiento de su niño. Este panfleto provee una lista de algunas de las preguntas que usted y el médico de su niño pueden discutir. De hecho, si usted ha hablado con su médico acerca del comportamiento de su niño su médico puede ya haberle hecho algunas de estas preguntas.
¿Hace cuánto que su niño ha sido muy activo?
Los niños hiperactivos con TDAH han tenido problemas con comportamiento hiperactivo e impulsivo desde antes de la edad de siete años. Las madres de los niños con TDAH inclusive recuerdan que su bebé era muy activo cuando estaba en el útero. Además, los padres de los niños con TDAH con frecuencia los describen como niños que fueron muy quisquillosos y difíciles de callar cuando eran bebés.
Señas de una falta de atención:
• Dificultad para seguir instrucciones
• No parecen prestarle atención a los padres o a los profesores
• No son capaces de concentrarse en actividades
• Frecuentemente pierden las cosas que necesitan en la casa o para el colegio
• No son capaces de poner atención a los detalles
• Parecen ser desorganizados
• No son capaces de planear con anterioridad efectivamente
• Ser olvidadizos
• Parecen ser muy distraídos
¿El comportamiento de su niño es un problema en varios entornos diferentes?
El TDAH es menos probable si su niño solo muestra problemas de comportamiento en la casa pero no en otros lugares tales como el colegio o el supermercado. Los problemas relacionados con el TDAH con frecuencia empeoran donde hay mayor actividad y ruido. Los niños con TDAH muestran algunas de las señas de hiperactividad en varios entornos diferentes; por ejemplo, en el salón de clase, en el lugar de juego y en la casa mirando la televisión. Los niños con TDAH con frecuencia pueden enfocarse con las actividades rápidas de los dibujos animados y de los juegos de video. Pero a pesar de que sus ojos están en la pantalla, están inquietos con los brazos y las piernas.
Cuándo su niño se está comportando mal, ¿parece como si él o ella estuviera en "otro mundo"?
Los niños con TDAH no pueden controlar al menos algunos de sus comportamientos hiperactivos e impulsivos. Sospeche de TDAH si su niño parece estar "en otro mundo" y no le responde cuando el se está trepando o se está portando mal de algún modo. En cambio, los niños que se portan mal a propósito, con frecuencia miran a ver cómo están reaccionando los adultos a su mal comportamiento.
¿Usted está más enojado o más frustrado con su niño?
Algunas veces es normal que los padres se enojen con sus niños, especialmente cuando se portan mal a propósito. La hiperactividad de los niños con TDAH es irritante, pero los padres pueden sentir que su niño simplemente no —a diferencia de que no quiere— se puede estar quieto o callado.
¿Su niño puede completar actividades o su casa está llena de juegos y de proyectos que él no terminó? Los niños con TDAH con frecuencia pierden interés en una actividad en cinco minutos, o inclusive en menos. Pasan de una actividad a otra, y a otra y a otra. Usted le puede pedir a su niño muchas veces que recoja los juguetes pero él o ella ni siquiera es capaz de concentrarse lo suficiente para hacer eso.
¿El haber disciplinado a su niño le ha servido?
Los padres de los niños con TDAH usualmente lo han "intentado todo"; desde ignorar el mal comportamiento de sus niños, hasta darles "tiempo-fuera", hasta darles palmadas y nada parece estar funcionando.
¿Qué debo hacer si pienso que mi niño tiene TDAH?
Hable con el médico de su niño. Un diagnóstico de TDAH puede hacerse solamente obteniendo información acerca del comportamiento de su niño de varias personas que conocen a su niño. Su médico le hará preguntas y querrá obtener información de los maestros de su niño o de cualquier persona que esté familiarizada con el comportamiento de su niño.
Su médico también le hará exámenes de la vista y de la audición si es que estos no se le han hecho recientemente. Su médico también puede tener formas o listas para chequear que usted y el maestro de su niño pueden completar. Esto le ayudará a usted y a su médico a comparar el comportamiento de su niño con el de otros niños.
Puede ser difícil para su médico saber si su niño tiene TDAH. Por esta razón, es posible que su médico quiera que usted vea a alguien, por ejemplo a un psicólogo ó psicopedagogo especializado en ayudar a niños con problemas de comportamiento. Muchos niños con TDAH no son hiperactivos en el consultorio del médico.
Sugerencias para EL CUIDADO DIARIO DE LOS HIJOS
| 1. Empezar el día con una sonrisa y un beso o alguna caricia, en lugar de tener un clima de tensión: gritos, regaños, prisas, emergencias en los últimos minutos. Las prisas antes de ir a la escuela crea disgustos. 2. Retomar el horario que se tiene regularmente los días de escuela: para descansar (levantarse y acostarse), comer, actividades. 3. Establecer una rutina diaria que permita fomentar hábitos básicos: aseo, orden, respeto, responsabilidad, etc. 4. Asignar un lugar y horario para estudiar y hacer tareas. 5. Contar con una caja que tenga material básico para hacer las tareas: lápices, colores, goma de borrar, pegamento, tijeras, regla, estuche geométrico, papel, diccionario y libros de consulta. 6. Antes de acostarse, hay que dejar preparado todo lo que se requiere para el día siguiente: ropa (uniforme), mochila, la mesa puesta, tener pensado qué se va a desayunar y, si es posible, dejar listo algo ya. 7. Pararse con tiempo suficiente para arreglarse y desayunar sentados. Es indispensable que los niños hayan desayunado lo suficiente antes de ir a la escuela. 8. Antes de acostarse hacer un sencillo ejercicio de relajamiento. 9. Contar con una rutina que vaya preparando al niño a dormir: bañarse, ponerse la pijama, merendar, ir cerrando la casa y apagar las luces, escuchar un cuento, rezar, un beso y taparlo, por ejemplo. 10. Disciplina: no tener miedo a corregir. Los padres son la autoridad. 11. Reglas claras, centrándose más en lo que el niño puede hacer que en la prohibición. Dar a conocer las consecuencias si no se cumple. 12. Los puntos básicos de disciplina no son negociables. Si ya se ha establecido que no se permite determinada conducta, evitar hacer excepciones, pues uno mismo está infringiendo sus propias reglas y ocasiona confusión y da margen a la desobediencia. 13. Dar las indicaciones con exactitud y respeto, pero con voz firme, viendo directamente a los ojos del niño, en lugar de gritarle. 14. Tomar en cuenta que el juego del niño es importante para él. Dar indicaciones que le permitan terminar lo que está haciendo. “Por favor ve terminando y arreglando tus cosas, pues en 10 minutos salimos”. 15. Un error frecuente: “estoy de buenas, lo tolero o permito; mi humor está alterado, regaño, castigo y me enojo porque me desobedecen y no hacen lo que uno les pide a la primera”. 16. Pedirle las cosas al niño con respeto y ser muy claro cuándo se tiene que llevar a cabo. Si es de inmediato, indicarlo en lugar de estar repitiendo la orden varias veces: uno aviso, dos ejecución. 17. Reconocer el esfuerzo que hace el niño. Si no logra el objetivo deseado, ayudarlo a que repita la tarea las veces que sean necesarias hasta que lo logre. 18. Evitar los golpes, insultos, gritos, empujones o jalones. Los castigos deben tener la consecuencia natural a la falta cometida. 19. Los premios deben ir más hacia la estima del niño y el reconocimiento de su esfuerzo, que gratificarlo con comida o con objetos. 20. La escuela es la ocupación de los niños y se debe fomentar que cumplan con ella con responsabilidad. 21. Fijar una meta concreta y realista con el niño todos los días. Esto le ayudará a darse cuenta de sus logros y lo motivará a seguir progresando. 22. Evitar hacer comparaciones entre hermanos. Cada niño es único y tiene sus propias cualidades y deficiencias. Ayudarlo a que se compare consigo mismo y se dé cuenta de su propio progreso. 23. Hacer por lo menos una comida en familia diario. 24. Fomentar la convivencia familiar lo más que se pueda entre semana y dedicar los fines de semana a hacer actividades que involucren a todos. Limitarse a ver televisión, aunque estén todos juntos, no es convivir si no aprovechan el programa para hacer comentarios, reflexiones, etc. 25. Alentar más al niño en lugar de descalificarlo. Fijarse en lo que ha logrado, por mínimo que sea e invitarlo a que haga lo demás igual. 26. Ayudarlos a tomar decisiones: proponer dos o tres opciones que le permitan libertad de elección al mismo nivel. Si uno le dice: “pero yo prefiero que...”, ya no lo está enseñando a elegir. Uno elige por él. 27. Cuando el niño está alterado, hay que ayudarlo a que reconozca su sentimiento y decirle que uno quisiera ser un mago pero hay que hacer lo que se pide. 28. Actitud positiva ante la tarea. A veces ya desde cómo se le pide que estudie implica una actitud negativa a dicha actividad. 29. Si uno piensa que el niño no lo va a lograr, así será. Si uno le enseña a dar pequeños pasos con base en lo que va dominando, él logrará su meta. 30. No criticar a la autoridad: pareja, profesores, abuelos, gobierno, etc. Cada vez que uno lo hace, se descalifica a la autoridad en general. 31. Motivar para el éxito en lugar de utilizar la amenaza o centrarse en el fracaso: “si no estudias, te van a reprobar”. 32. Resalten los aciertos del niño, en lugar de poner taches y recados con rojo constantemente. Si el niño ve pocos resultados, cada vez trabajará menos. Si se le reconoce que algo hizo bien, intentará mejorar. 33. Centrarse en la solución del problema: ¿qué puedo hacer para que por lo menos pueda percibirlo de otra manera?, en lugar del conflicto o contrariedad. 34. Recordar que todo lo que se hace por el niño, él ya no lo va a intentar y, por lo tanto, tampoco lo aprenderá. 35. Los niños deben tener tiempo para jugar de manera que muevan su cuerpo, utilicen su imaginación y desarrollen su creatividad. Entre más televisión vean, menos oportunidades tendrán para pensar y hacer cosas |
| | por María Teresa Alicia Silva y Ortiz |
| | Psicopedagoga por la UNAM de México |
viernes, 22 de octubre de 2010
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